Adolescentes

¿Con qué particularidades se presenta el adolescente?
Finalizada la infancia la constitución psíquica continúa, pero bajo una nueva modalidad. Ahora se pondrán en tensión los momentos, las palabras, las marcas que dejaron huella en el niño, en una especie de reedición de esos elementos.

El adolescente debe arreglárselas con un trabajo de desprendimiento de las figuras parentales mientras se identifica con otros jóvenes, intentando su inclusión en un grupo de pares. Nada asegura de antemano que ese proceso se establezca de la buena forma.

Pero aún mas. La sexualidad irrumpe en el adolescente desde distintas áreas: por un lado, con sensaciones y excitaciones que desbordan su cuerpo y exigen una tramitación; y por el otro, se espera socialmente que esas sensaciones correspondan con el cuerpo que las sostienen. Se constata en la clínica que la sexualidad no viene dada, y que en ocasiones, el posicionamiento subjetivo ante la sexualidad puede discrepar de la anatomía, creando un enorme sufrimiento. Hay que tener en cuenta además, que es desde este complejo marco que impone la sexualidad, desde donde realizan las elecciones amorosas o sexuales.

 

¿De qué sufren los adolescentes hoy?
La clínica del siglo XXI ha cambiado notablemente. Junto a los síntomas clásicos de los adolescentes encontramos otros nuevos, como testigos de la época en la que vivimos.

Junto a las inhibiciones conviven formas agresivas desproporcionadas; un uso del lenguaje reducido que mas que comunicar, aísla; un incremento del campo de la mirada que los atrae, los expone y del que no pueden sustraerse; así como mayores dificultades para sujetarse a la ley; o un frecuente modo de estar desganado. Asistimos a una época en que la angustia del adolescente intenta disimularse mediante actos, en algunos casos, violentos.

 

¿Qué tratamiento es posible para un adolescente?
El tratamiento psicoanalítico posible es aquel que haga de los mandatos del cuerpo del adolescente, un relato en palabras. A partir de allí, aquello de lo que sufre sin saberlo, tendrá un correlato de alivio.

Quienes suelen demandar un tratamiento para el adolescente suelen ser las personas de su entorno. Mas que sobre los jóvenes mismos, la angustia se genera en quienes conviven con los ellos. Esta vía indirecta también es un modo de tratamiento a fin de orientar a los adultos, en como hacer con la particularidad de su hijo/a adolescente.