Niños

¿Cómo es un niño, desde el enfoque psicoanalítico ?

Un sujeto que está constituyéndose psíquicamente, durante el lapso de tiempo que dura la infancia. La constitución subjetiva no es un tránsito cronológico sino por el contrario, un trayecto con tropiezos, con detenciones, con síntomas, que imponen su propia lógica. El trabajo clínico apunta a discernir esa lógica.

 

¿Con qué particularidades se presentan los niños?
Con una mayor dificultad que los adultos para decir aquello que les sucede o les concierne, porque no han conquistado aún el pleno dominio del lenguaje.

 

¿Cómo se orienta la clínica infantil?

Por los síntomas: ¿Qué quiere decir el niño, sin saberlo, con lo que expresa en su cuerpo o en sus comportamientos? ¿Qué función cumple para él, el síntoma que soporta? Dicho de otro modo: ¿cual es el sufrimiento que oculta el niño con su síntoma?

Son manifestaciones sintomáticas, por señalar algunas: dificultades en el aprendizaje; o en el habla; el incremento de excitación conocida socialmente como hiperactividad; dificultades en el sueño; enuresis; encopresis; terrores nocturnos; dificultades con la comida; entre otros.   

 

¿En qué consiste el tratamiento infantil?
En un dispositivo terapéutico que escucha al niño y a las personas primordiales de su entorno, para descifrar aquello que dice el niño, en su padecimiento. En función del diagnóstico, se orienta la cura bajo una modalidad lúdica: a través del  juego, del modelado, del dibujo o de las expresiones privilegiadas que el niño escoja.